
Debido a una herencia que recibí, cada cierto período de tiempo debo asistir a un consultorio atendido por un psicólogo muy amable, el cual hace poco me quité la sospecha de que si el era gay o no. Es que siempre decía que yo le fascinaba, que era un caso especial, y anotaba todo lo que decía, y ya pues, eso me parecía muy maricón de su parte. Pero ya cuando intercambiamos opiniones y criterios relució su interés médico en mi actitud. Yo había confundido ese interés en homosexualidad, sin embargo está muy metido en examinar mi personalidad y ya me di cuenta que no es mariposo.
Mi psicólogo ha llegado a la conclusión de que yo soy multifacético, es imposible de que yo falle en alguna profesión, indistintamente de cual se trate.
Que grandioso soy: puedo ser igualmente exitoso siendo político que sacerdote, loquendero o webmaster, mercachiflero o francotirador. Ya no tengo miedo en pensar cómo ganarme la vida, lo puedo todo. Mientras ésta página será una extensión de mi personalidad para hacer cabrear al mundo con mis ocurrencias, lo que haga fuera tiene el éxito garantizado. Existen algunas cosas que me hubieran gustado ser, de haber tenido la oportunidad. Y asímismo hay otras cosillas por ahí que sinceramente no me siento a gusto, pero que por ser multifacético, podría igualmente resultar.
Por poner un ejemplo: me hubiera gustado ser músico. El otro día le dije a un panita que tal vez algunos aquí conozcan, que quería ser músico y que me diera acceso a su estudio de grabación. El, porsupuesto muy cara de verga, no solo me negó la oportunidad, sino que se atrevió a decir que no tengo talento ni voz para esto. Haciendo caso omiso de semejante insolencia, digo que me gustaría ser músico. Con mi influente poderío musical, arrasaría con las taquillas y haría ver a Michael Jackson como el chico que se equivocó. Mis discos serían tan buenos, que la versión pirata sería $3 más cara que el disco normal, sólo porque es demasiado arrecho como para cometer semejante estupidez de venderlo a $1. Los demás artistas que quisieran hacer un dúo conmigo tendrían que pagarme un impuesto, y sólo yo señalaría con el dedo con quien si y con quien no. También sería padrino musical de una banda de chicas metaleras. Jamás cantaría sobre el amor, y mis temas serían sobre lo marginal del reguetón y otros temas de hombre.
Si yo estuviera metido en la industria porno, me gustaría ser manager de actrices. No me atrae la idea de ser actor porno porque el mundo no está preparado para mis escenas. Sería todo un revolucionario en la industria; me cabrean las películas pornos porque las mujeres ahi son unas golfas que ya no exitan a nadie y si yo las entrenara serían unas diosas que con su sola presencia se te pararía el huevo como rabo cortado de perro. Me las cogería en sesiones diarias hasta que sepan manejarse el picho cuando la tengan bien adentro. Las entrenaría para que sin manos, sólo con sus nalgas, se introduzcan el pene. También actuaría como un catador de las chicas: cogerlas hasta analizarlas por completo con datos como a los cuántos minutos acaban, cuán asquientas son, cuanta fuerza vaginal tienen, habilidades sexuales, programar un calendario exacto con sus días de regla,etc. Mis nenas deben crear obras de arte, no porno aburrido de puro mete y saca.
Si yo fuera hombre de negocios me dedicaria a la crianza de caracoles. Ustedes saben bien que eso de tener mascotas nunca me ha gustado, salvo poseer loros o pericos, y aún así me gustaría tenerlos en una jaula del porte de Cuba para que puedan volar a gusto, pero como sé que el gobierno ecuatoriano no invertiría el dinero del Estado en un caprichito mío, pues ni modo. Pero la helicultura es lo mio. El caracol me parece el animal perfecto: no jode, no hace bulla, no come carne (por lo tanto no me quitará mi comida), es portátil como un pendrive, no copula (son hermafrtoditas) y no son molestos cuando están en celo. Sumado a todas las bondades ya mencionadas está que se aprovecha todo el animal para su consumo. Crearía imperios caracolescos que ni Kentucky Fried Chicken evitaría envidiar y sería el hombre mas billeteado desde Alvaro Noboa y su homosexual banano (y si pensaron que me dedicaría a la venta de baba de caracol, jódanse, para eso nutro mejor a las mujeres con mi semen por via vaginal).
La foto vendedora de mi currículum vitae.
Si yo fuera trotamundos, me dedicaria a romper records guiness. Siempre he querido ver cuanta saliva puedo acumular dentro de mi boca hasta que se me salga por la nariz. Tambien intentaría romper el récord del máximo número de canciones aglomeradas en un MP3 de 1 giga, donde el número anhelado sea una cifra de cuatro dígitos. Claro que tendría que usar algún método increíble de compactación de archivos. Otra marca a destruír sería la de ser el hombre que le dé la mano a todos los líderes de todas las naciones del mundo (incluyendo dictadores). Claro que me cabrearía tener que regresar a un país que ya había visitado solo porque su débil y temeroso gobierno claudicó ante algún golpe de Estado, y vuelta explicarle que no vengo con intenciones terroristas ni golpistas. De paso podría ser un buen chismoso político: Me muero de ganas por darle la mano a Barack Obama y en corto decirle "Don Barack, de aquí me voy a Venezuela, ¿no quiere que le diga algún recado de parte suya al que usted y yo sabemos?".
Si yo fuera paparazzi sería un chepo de la farándula y me haría coger odio de todas las estrellas de cine y televisión. "Pilas que ahí viene ese payaso hijuep..." dirían ellos cuando alcancen a verme. Sobornaría a sus familiares y a sus amigos para que me dejen esconder en sus baños y cuando lleguen... !PUM! la foto de año.
Pero mira tú como juega la vida, y sin embargo no me he quejado sino mas bien, busqué ser el innovador. Hasta hace un poco mas de un mes, con eso de que estaba bajando un poco de peso porque no me estaba alimentando con las cantidades necesarias que mi cuerpo me exije (que son bastantes y a cada rato), me vi en la necesidad de idear la forma de conseguir dinero fácil. Como los vegetales que tengo en mi patio no están para cosecharse aún, miré a mi alrededor y pensé, con toda la calma de rigor, qué sería bueno hacer.
Tengo dos manos, dos pies, puedo caminar y correr, mis 5 sentidos funcionan a la perfección, y hasta ahora he durado vivo porque de una u otra forma me llega la comida. Así que era hora de emplear toda esa riqueza en bruto que es mi encamador cuerpo y, como si fuera un planificador de un gran proyecto, trazé un plan para llamar la atención de un grupo de posibles clientes. Mi idea era simple: debo encontrar algo que todos los días pase y encontrar la forma de que paguen por eso.
Y así fué que me aventuré al negro negocio de vender cadáveres. Dia y noche recorría los diferentes hospitales de la ciudad a pescar alguna sala de emergencias con algun muertito recién abandonado su alma. Descubrí que hay que ser rápido en el asunto porque a los familiares no les va a gustar, aunque muchas veces el apuro era por gusto debido a que el trueque se venía abajo si el difunto a tramitar estaba asegurado por la funeraria, pero ése no siempre era el caso.
En fin, eso ya lo dejé. Ahora estoy viendo otra forma de mantener mi mente ocupada como por ejemplo, ser intérprete y traductor en los aereopuertos. El otro día saliendo de un banco, ví a una gringa ricota discutir en su idioma con un taxista, el cual no le entendía ni verga y le respondía "Tu madre lo que me hayas querido decir". Por lo que ahí encontré que me necesitan. Sé hablar inglés, y mi plan es ubicarme estratégicamente a la salida de los pasajeros para ofrecerles mis encamadores servicios: "Welcome to Ecuador, may i help you?", "Hi there, i speak english, let me talk to these people for you, but i´ll will do it for a high price LOL" "Good night and welcome, i assume you would like to know where the guayaquilenish bitches are, huh? you pervert". Ya quiero esas jugosas propinas.
Espero tener nuevamente la oportunidad de enseñarles mas cosas que mi psicólogo descubre sobre mi supuesta locura, que no es demencia si no una sobreconciencia de todo lo que está a mi alrededor.
Soy multifacético. Trabaja y no envidies
¿Crees estar enojado?
