En un acto de compromiso con mis seguidores y asiduos lectores, quiero manifestar el acontecimiento de la semana. Hasta no hace mucho, mi categoría era simplemente de "Encamador". Cualquier adjetivo calificativo agregado a mi nombre era mera apreciación. Aún por el hecho de poseer esta página web (humilde a más no poder) nada cambió en mi status social ni virtual.
| Hace dos días el monitor que usaba era de 18 pulgadas. Creo que todos ustedes lo usan. Y si tienen una de 21 pulgadas, bien por ustedes. |
Al ecuatoriano hoy en día es fácil de sorprender, más que por encontrarse en el sector tercermundista del planeta, porque no puede distinguir entre la línea de la superación y de la "lamparosidad" (el término "lamparoso" en el dialecto ecuatoriano significa "presumido"). Recuerdo en uno de esos días que, hecho el necio, encendí el televisor, aún sabiendo que por cualquier pendejada que me amargara me haría terminar en mi página web escribiendo un encame, y encuentro a un tarado exponiendo un reportaje acerca de que en un concierto de Jorge Luis del Hierro, las personas encargadas del recital se admiraron de que el cantante aparentemente tenía ínfulas de divo, por el solo hecho de haber pedido toallas blancas, agua a temperatura ambiente y no recuerdo que otros detalles más.
Como seguramente tu eres bruto... perdón, recontra bruto, habrás caído en dos defecaciones mentales:
1.- El cantante en ningún momento se cree una superestrella, peor un divo exigente: pedir tales cosas para un concierto lo hace cualquier cantante profesional que sabe lo que hace, aquí y en cualquier parte del mundo (inclusive en Cuba). El agua es para cuidar su garganta, y las toallas pues para secarse (nada del otro mundo).
2.- De hecho nadie se quejó de tales pedidos de Jorge Luis del Hierro (como buena puta de la prensa rosa, no cita fuentes ni brinda nombres, ya que, como el resto de sus "repotajes", son notas ficticias). ¿Para qué irse con rodeos? Anghelo Barahona se inventó tal aseveración.
Pero claro, para el ciudadano acostumbrado a nadar en el mar de mierda de sus pocas evolucionadas ideas si yo te muestro los frutos de mi superación, casi automáticamente te pondrás como una adolescente en sus días del período menstrual, chillando porque no sabes a qué culpar de tu "mala suerte". Esa es mi explicación a la muchachada acomplejada sentada en el último asiento de la 75 A, con una camiseta de bahía, y un blackberry que aún no terminan de pagar.
Entoces así, el término introducido por su venerado Rafael Correa "pelucón" es acogido por la plebe ecuatoriana como el perfecto insulto para la gente que resulta ha crecido en un país de sufridores. Como macacos zombies, actuando tal como era el plan de Correa, resulta que hay que ver mal a los acaudalados.
Osea, uno no puede tener el derecho de presumir, por lo menos un poquito de lo que se tiene, y el resto no.
Como que si no estuviera adecuado para nosotros, como que la reacción del mundo ante la nacionalidad "ecuatoriana" sea "agh... no sirve".
Permítanme cagarme en sus complejos...
| Las cosas han cambiado. Ahora soy el poseedor de un super monitor Sony Bravia de 42 pulgadas. La conseguí vendiendo los muebles de un conocido de la farándula a quien un panita le hizo una visita hace ya unas semanas atrás. |
| Y como era de esperarse, la conecté a mi computadora encamadora. Hasta mi pene se erecta de lo glorioso que se ve mi página. Y como podrás ver en la imagen de arriba, no es que mi nueva pantalla no sea grande, sino que yo tambien soy grande. |
Léanme bien todos ustedes que inclusive acuden a cybers para darse una vuelta a mi página: de aquí en adelante para ustedes soy "Señor Encamador" o "Don Encamador" (nada de Enca, yo no les he dado la confianza, púdranse). Y nada de diminutivos como "Enca", así me dicen las chicas en mi círculo cercano, asi que si me dices así, automáticamente te trataré de mujer, e ignoraré el nombre masculino con el que firmes tu correo.
Estoy consciente de existen monitores de pene aún más potente y mayor cantidad de pulgadas, pero me alivia saber que en algo he superado al promedio. Ahora no lo olvides: El Encamador usa una huevadota de 42 pulgadas como monitor de PC y televisor. En algún otro momento haré algo para conseguir el título de "Lord".
No te preocupes, sigo siendo humilde, asi que sí me puedes escribir un correo sin acomplejarte.
